sábado, enero 21, 2012
Anécdota en el autobús
Hay que decir que Roberto destaca especialmente por su buena educación, siempre pendiente de no molestar a nadie y ayudar tanto a los conocidos como desconocidos.
sábado, diciembre 31, 2011
Las trastadas del Rey Herodes
El Nacimiento que poníamos en casa cuando yo era pequeña tenía una particularidad: el rey Herodes cobraba vida por las noches y hacía maldades en el tranquilo pueblo de Belén. Mi padre se enteraba de la catástrofe (nunca supimos quien se lo decía) y nos avisaba a toda la familia “El rey Herodes ha hecho una trastada”. A partir de ese momento, todos nos poníamos a examinar detenidamente el Belén para descubrir que había pasado. Podíamos encontrar un patito perdido en la nieve, un pastor suplantando a San José, un cerdito a punto de ahogarse o la estrella señalando en una dirección equivocada. El rey Herodes tenía una gran imaginación y las posibilidades eran infinitas. A veces costaba horas descubrirla, y mientras más difícil era, mayor el prestigio de quien la descubría. El rey Herodes hizo trastadas durante muchos años. También mi hijo y los otros nietos salvaron a muchos personajes del Belén de las garras del rey Herodes cuando iban a casa de su abuelo.
jueves, diciembre 29, 2011
Visita
Ayer fuimos a ver a Manuel, un antiguo amigo de mi marido. Tiene un alzhéimer muy avanzado. Cuando llegamos estaba recostado en un sofá y nos recibió con una sonrisa. No sabemos si nos reconoció. Hablamos de cosas antiguas. Uno de los amigos, de vez en cuando le preguntaba ¿te acuerdas? y él sonreía y decía que sí con la cabeza.
Nos sentamos a la mesa con Manuel en la cabecera, al lado de Trini, su mujer, que nos había preparado una merienda cena muy rica. Ella de vez en cuando le acariciaba la mano o le besaba.
Cuando nos despedimos, Trini se esforzaba por contener la emoción, nos dijo cuantos nos agradecían la visita tanto Manuel como ella.
Una tarde en el ballet

El martes fui a ver el ballet El Cascanueces en el teatro Compaq Gran Vía (el cine Gran Vía de siempre). El teatro estaba prácticamente lleno y la gente aplaudió mucho, a nosotros desde luego nos encantó. Actuaba el Ballet Imperial Ruso, la coreografía era muy bonita y alegre y los bailarines estupendos. En el ballet también salen muchos niños, algunos muy pequeños, y lo hicieron de maravilla. También en el público había muchos niños que se lo pasaron en grande. La obra es un clásico de la Navidad en muchos países.
Me desilusionó un poco que no hubiera orquesta, sino que el sonido fuera grabado. Como hacía mucho que no iba a ver un ballet no sé si eso es lo normal. Me apetecía en especial ver tocar la celesta, que es una de las particularidades de la música del Cascanueces y me tuve que contentar con tratar de identificarla por el sonido.
Echamos en falta que nos dieran el programa con el argumento de la obra, lo que nos habría venido muy bien. Yo lo había leído el día anterior en la wiki, aunque sin demasiado detenimiento, ya que pensaba leerlo en el propio teatro. Además en la wiki decían que hay varias versiones por lo que preferí esperar a ver qué versión ponían.
Después del ballet cenamos a base de tapas en la Gran Vía, casi enfrente del teatro: huevos rotos, calamares, croquetas, queso y pan con tomate. Teníamos miedo de que fuera un sitio de guiris, pero no, todo estaba muy rico y nos llegó bien para los cinco que éramos. El precio, 13 euros por cabeza, para ser en la Gran Vía tampoco es mucho.
viernes, diciembre 23, 2011
Gafas para leer de lado en la cama
Si se busca en internet "gafas para leer en la cama" se encuentran unas gafas en forma de prisma que tienen este mismo problema.
Yo ya he pensado como tienen que ser mis gafas, pero ¿dónde las compro?¿las tengo que fabricar en plan casero?.
Serían unas gafas, que en vez de patillas tuvieran unas cintas para atarlas detrás de la cabeza o, mejor aún, una goma como los antifaces. Los cristales tienen que ser pequeños para que no se descoloquen al apoyar la cabeza en la almohada. Se me ocurren dos posibilidades para tratar de hacerlas:
A unas gafas (mejor viejas por si acaso) quitarles las patillas, hacer unos taladros en los extremos exteriores de la montura y meter una goma por esos agujeros a la medida de nuestra cabeza.
A un antifaz, hacerle un hueco en cada ojo y coser los cristales en ellos. Para poder coser los cristales haría falta que tuvieran pequeños agujeritos alrededor por donde meter la aguja. Como no creo que estos cristales existan, será mejor pegarlos con algún tipo de pegamento.
Las dos opciones me parecen completamente fuera de mis habilidades y supongo que de la mayoría de las personas corrientes. Así que habrá que esperar a que en China se le ocurra a alguien fabricarlas.
miércoles, diciembre 14, 2011
Dos grapas y Bankia
Cuando se los he entregado al cajero, me ha mandado quitar las grapas, porque "esto hay que entregarlo sin grapas" (para que la máquina lo lea). Yo he protestado, pero las he quitado con un quitagrapas que le he tenido que pedir para no romperme las uñas.
Aunque me alegro de haber protestado, ya que le dicho que no es mi obligación quitar las grapas y que él no tiene porqué mandármelo, me he arrepentido de haberlas quitado.
Creo que simplemente me tendría que haber negado, él habría tenido dos opciones: no cobrar los recibos (bajo su responsabilidad) o quitarlas él mismo.
miércoles, octubre 19, 2011
El hundimiento del Titanic ( Hans Magnus Enzensberger)
viernes, septiembre 16, 2011
Las cosas que no nos dijimos (Marc Levy)
viernes, julio 29, 2011
La Broma (Milán Kundera)

Es un libro de personajes muy bien dibujados, personajes complejos, que evolucionan en el tiempo según cambia el mundo y sus circunstancias. Los personajes son muy distintos unos de otros en todos los aspectos: ideas políticas y religiosas, firmeza de las propias ideas, intereses, egoísmos y generosidades, emociones… Muchas veces el diálogo o el monólogo sirven para darnos a conocer la forma de pensar de cada uno.
- Crítica al comunismo
- La inmadurez de la juventud
- La tradición y el folklore (las ceremonias y las fiestas)
- La música
- La ideología cristiana y la comunista y la influencia de las ideas en el comportamiento.
viernes, febrero 04, 2011
El divorcio de Berta Barca ( Baltasar Porcel)
Baltasar Porcel i Pujol (Andrach, Mallorca, 14 de marzo de 1937 - Barcelona, 1 de julio de 2009) fue un escritor, periodista y crítico literario bilingüe, de obra fundamentalmente en catalán.
Lo leí antes del verano, pero no hice el resumen, así que me basaré en lo que recuerdo porque en internet no encuentro comentarios.
El libro se publicó en 1989 y debe estar escrito algo antes, durante la época socialista de Felipe González. La historia principal es una pareja de la alta burguesía catalana, en que el marido, empresario, engaña a su mujer con otra más joven, esposa de un alto cargo político, enterándose la mujer por las revistas del corazón. Parece probablemente inspirado en la historia de Boyer y Preysler.
Es una novela compleja con muchos personajes, que van desde políticos y empresarios hasta grupos terroristas, que pretenden secuestrar a Berta o a su marido. Los políticos son básicamente nacionalistas catalanes y socialistas, resultando curioso, si se compara con el día de hoy, como los socialistas son declaradamente españolistas.
Es un retrato de la alta sociedad catalana de la época, que refleja las ambiciones económicas, políticas y sexuales y los medios torticeros empleados en las luchas internas para sus fines. Las jugarretas a veces son tan enrevesadas que da pereza leerlas con atención y no se acaban de seguir bien. La trama terrorista resulta un poco de “opereta” y el final, de novela policíaca, no demasiado creíble.
No obstante, la novela en general se lee bien y tiene valor como reflejo de una manera de vivir en un lugar y una época determinados, en que los periódicos conocían solo una pequeña parte de lo que se cocía en esos ambientes.
El tiempo entre costuras (María Dueñas)
Es el primer libro de María Dueñas, una profesora de la Universidad de Murcia, nacida en 1964. Ha sido un gran éxito editorial. Trata de la vida de una joven modista de Madrid que se enamora de un vividor, por el que deja a su novio y una vida previsible y se va con él a Tánger. Allí, él la abandona robándole el dinero y las joyas que le había dado su padre (un hombre rico, que no la había reconocido anteriormente, pero que, ante el miedo a morir en la guerra civil que se avecina, decide dar al dinero a su hija). A partir de ese memento, ella se ve obligada a desenvolverse, montando en Tetuán un elegante taller de costura, esto le da ocasión a conocer personas importantes mediante las cuales consigue trasladar a Marruecos a su madre, que está en Madrid sufriendo la guerra civil. Al término de la guerra se ve convertida en una espía del lado de los ingleses, intentando evitar que España se ponga del lado de los alemanes en la segunda guerra mundial.
La novela está bien escrita, es interesante y mantiene un tono comedido en un tema tan sensible como el de la guerra española. No obstante, yo habría apreciado que fuera algo más corta, ya que hacia la mitad de la novela empezó a desazonarme el volumen de páginas pendientes, probablemente porque en esa parte pierde algo de gancho, aunque luego lo recupera.
Los personajes son históricos, Serrano Suñer, Juan Luis Beigbeder y Rosalinda Fox.
Nosotros (Evgeny Ivanovich Zamiatin)
Zamiatin es un ruso que escribió este libro en 1920, antes de que Orwell escribiera 1984, que como el mismo Orwell confesó se inspiró en este libro.Con él he aprendido una nueva palabra, distopía, género al cual pertenece el libro. La distopía es una utopía “perversa”, es decir que el ideal alcanzado es malo.
Está escrito como las notas que un científico, miembro convencido de esta utópica sociedad futura, escribe dirigidas a unos posibles seres que encontrarán en un viaje espacial que van a hacer y que él entiende que no van a formar parte de esa sociedad ideal, sino mucho más atrasados.
El libro describe la vida en ese tiempo futuro, en el que el estado tiene un control total sobre las personas, la ciudad está en una urna de cristal y las casa y los edificios son de cristal, todo está regulado en el Estado Unico, desde la hora de pasear, el vestido, hasta las relaciones sexuales. La gente está educada para ser feliz convencidos de que viven en el mejor de los mundos.
Es una fuerte crítica a la evolución de la humanidad en los sistemas comunistas, pero también considera que el precedente de esta sociedad es el cristianismo.
Aunque Zamiatin pertenecía al partido bolchevique de la revolución, por este y otros libros le persiguieron prohibiéndole publicar sus obras, hasta que escribió una famosa carta a Stalin pidiendole que le dejara irse al extranjero, lo que le fue concedido. A partir de entonces vivió en París donde falleció.
El atentado (Yasmina Khadra)
Está escrito de forma que el narrador es el propio protagonista, que cuenta incluso su propia muerte y la repite dos veces, una al principio y otra al final del libro en la que comprendemos todos los hechos que le han llevado a esa situación.El protagonista es un cirujano árabe, nacionalizado israelí, que está muy integrado en la sociedad israelí y ha olvidado por completo sus raíces. Está muy enamorado de su mujer, una belleza palestina de la que no se indica si también está nacionalizada israelí, aunque se supone que sí.
Hay un terrible atentado, en el que mueren muchos escolares y resulta que la kamikaze que ha hecho explotar con una bomba es la mujer del cirujano. A pesar de todas las evidencias, el protagonista no cree que haya sido ella y solamente se convence cuando recibe una carta de su mujer que le ha enviado antes de morir.
A partir de ese momento, el hombre, que está destrozado física y mentalmente, solo quiere poder comprender como es posible que él no se hubiera enterado de nada y quien había llevado a su mujer a esto. Para ello, consigue meterse en los ambientes más extremistas palestinos, donde no quieren saber nada de él, le amenazan e incluso le dan palizas. Al final, le llevan a la tierra de su infancia, donde con sus parientes, llega a comprender y a conectar de nuevo con el dolor de su pueblo.
El libro se lee muy bien, y la descripción de su hundimiento físico y mental, viviendo en cuartuchos de hotel, metiéndose en grescas, bebiendo y fumando sin parar está muy lograda. Otras veces, como cuando habla de su mujer resulta demasiado poético para nuestra mentalidad, pero es posible que sea normal en un escritor árabe.
Yo destacaría del libro dos aspectos. Por una parte, lo referente al problema palestino y el terrorismo y otro aspecto más sicológico.
En cuanto al problema palestino, que se retrata muy bien en las conversaciones con integristas y con su familia, el autor llega a comprenderlo tanto, que se podría decir que justifica el terrorismo.
En cuanto al aspecto más sicológico, destacaría como podemos llegar a estar en la inopia respecto a las personas más cercanas a las que creemos conocer tanto y que en la realidad no sabemos nada de sus pensamientos más importantes.
Por último, respecto a la traducción, no me ha gustado mucho, la forma de hablar vulgar que pone a veces al protagonista, no encaja en una persona de su nivel, ni aún en los momentos de más agresividad.
miércoles, febrero 02, 2011
La guerra de los mundos (H.G. Wells)
Es un clásico que yo no había leído y en el que tenía interés por lo que tuvo de novedoso en su época. No es de los del Club de Lectura, sino que lo encontré entre los viejos libros familiares y me apeteció leerlo. Está escrito de forma que el narrador es el propio protagonista, que cuenta todo lo que le ocurrió a él y lo que le ocurrió a su hermano durante la invasión marciana.El protagonista es un investigador (quizá un astrónomo), que está al corriente de los hallazgos en los planetas, pero ni él ni nadie se había planteado que pudiera existir una vida superior a la humana en ellos.
La idea de una invasión de seres que vienen a habitar la Tierra porque Marte empieza a perder condiciones para la vida, y que son tan superiores a los humanos, que para ellos no mereceríamos más interés que las hormigas, fue completamente original y a mi modo de ver los sigue siendo, ya que la multitud de novelas que se han escrito de invasiones no tienen ese planteamiento.
También me parece original, y queda muy bien reflejado en el libro, la confianza por parte de los hombres en que no pueden existir seres superiores a ellos, de manera que durante la primera fase de la invasión van a ver a los marcianos como quien va al circo y su despreocupación es tal que hasta que no hay un gran número de muertos, no se desencadena el miedo.
La historia en sí, mantiene la atención y no ha perdido demasiado con el paso del tiempo. Resulta quizá excesivamente localizada en los pueblos de los alrededores de Londres, nombrándose continuamente en el recorrido del protagonista para dar idea de los avances y retrocesos que hace en función del camino que siguen los marcianos. Un lector como yo que no conoce dichos pueblos no se hace idea del camino que recorre y al que Wells parece querer dar mucha importancia.
También las imágenes de los marcianos, de sus máquinas y de sus armas han servido de base a las de montones de películas y libros, siendo el “marciano pulpo y con trompetillas” uno de los clásicos de la ciencia ficción.
En resumen, si bien ahora no causa el impacto que debió causar en su día, es un libro que no aburre y que resulta interesante conocer como el inicio de la cultura sobre los extraterrestres.
miércoles, diciembre 08, 2010
Ardor guerrero (Antonio Muñoz Molina)

La narración está muy organizada, cada capítulo tiene una unidad en cuanto al tema que comprende.
Capítulo 1.- Una descripción brutal del ejército y de la jura de bandera, haciéndola parte de un sueño repetitivo que refleja la conmoción que supuso para él la mili. Aprovecha para desarrollar algunos pensamientos sobre los sueños. “uno no es responsable de lo que sueña y, a veces, de lo que escribe” (pág. 20) ¿es una comparación del proceso de escribir con el de soñar? Asimila la experiencia de la mili a la de la estancia en Virginia (aislamiento, lejanía, silencio) y las dos experiencias dan lugar al procesos de escritura. Expresiones “recuerdo adánico” “sugerencia sicalíptica” (Malicia sexual, picardía erótica (RAE)).
Capítulo 2.- La visión de la mili vista con los ojos de un niño que escucha las historias de los mayores . Todo ello contado cuando el niño ya es un adulto y describe el clima social que rodeaba a la mili en los años 60.
Capítulo 3.- La preparación para la mili. Expresión “los grandes galápagos de la jerarquía militar” (pág. 38) Llama la atención la escritura en primera persona del plural de este capítulo y del anterior, hablando en nombre de todo un colectivo de jóvenes o niños. 1979: yo no sentí ese clima asfixiante de golpe militar (¿es literatura ?) Chapeau sobre la literatura del petate. Y genial también la exhaustiva recopilación de lugares comunes sobre la mili “sabiduría jactanciosa y como usada… rancia” (pág. 44). Esto no ocurre solo sobre la mili.
Capítulo 4.- El viaje en tren. Fantástica la descripción de la cantina de la estación (pág. 50). Te hace vivirlo. Compara con los grabados más lúgubres de Gustavo Doré: los busco en internet, (francés, siglo XIX) tiene muchos grabados del infierno, condenados, almas en pena… Ilustró La Divina Comedia y otros libros. Reitera excesivamente la imagen arcaica del tren, aburre un poco. La mili representa para él miedo, regreso a la infancia, desvalimiento. Varias referencias literarias al siglo XIX: generación del 98, imágenes de las ciudades de Burgos, Vitoria, Vetusta (Oviedo para Clarín en La Regenta). Pág. 61 varias palabras en vasco. Buscarlas en internet. Los paisajes, las ciudades, el clima, todo es triste como su ánimo. Marzo 1974, DGS, comida de la cárcel (Pág. 62)
Capítulo 5.- La llegada al cuartel Los amontonaos y los empanaos. La primera noche, el aseo, las órdenes colectivas y urgentes, los uniformes, el corte de pelo. No es que vea a un desconocido en el espejo, es que un desconocido le mira a él. Me hace pensar, que la transformación que consiguen es solo externa, él sigue siendo (al menos al principio) el mismo que era.
Capítulo 6.- La formación y la instrucción. El proceso de humillación de la persona y la aceptación de esta en una obediencia ciega. Otra vez la similitud con la infancia.
Capítulo 7.- Sigue la vida en el campamente. Definitivamente, el autor se ve como un empanao, las duchas, los entrenamientos de tiro, para todo se encuentra incapacitado y todo le aterroriza. El libro más que narrar sucesos, es un describir sus sentimientos. Y sus sentimientos son siempre el mismo: el miedo, un miedo que no intenta superar y que le lleva a comportamientos indignos. Y también es un miedo irracional y desproporcionado a los propios sucesos que narra, incubado probablemente en sus años anteriores de joven de izquierdas, ya que no procede de la imagen de la mili que describe de su infancia. No solo roba sino que tampoco echa una mano a los débiles, ni siquiera es capaz de hablar con ellos para no “contaminarse”. Aquí hace una observación, respecto a un compañero al que encuentra años después, y que se había adaptado perfectamente al medio: las vicisitudes de la mili le han impactado tan poco que ni siquiera las recuerda.
Capítulo 8.- El primer domingo El soldado está tan deprimido que ni siquiera es capaz de disfrutar de la libertad del domingo y hace una descripción absolutamente triste de ellos. No solo no disfruta la estancia fuera del campamento sino que se entristece aún más pensando que se acaba. Otra vez la analogía del ejército y del colegio de curas y de los domingos en Vitoria con los domingos de su infancia. Pero es cierto, que quien no ha sentido tristeza el domingo por la tarde cuando lo que le espera al día siguiente no nos apetece nada.
Capítulo 9.- La llegada al cuartel Otra vez el mismo miedo al llegar, que se agrava con el miedo al terrorismo, pero no es el principal. Es el miedo a las novatadas (que no las sufre), a los castigos… El ambiente del cuartel, la dejadez, la inactividad y el escaqueo son el tema principal del capítulo en contraste con la actividad desmadrada del campamento.
Capítulo 10.- Las maniobras Maniobras en la montaña. Otra vez el miedo, pero ya no tan intenso, y asombrosamente llega a experimentar gusto a disparar.
Capítulo 11.- Le destinan a escribiente En la misma línea de ser un libro dedicado a expresar sus sentimientos, lo principal es la felicidad que siente por este nombramiento debido principalmente a haberse sometido tanto al régimen militar, que su máxima felicidad es lo mejor que éste pueda ofrecerle. Hay unas disquisiciones interesantes sobre la diferencia del horror que siente hacia la mili con el horror que sienten otros universitarios, que no aceptan adaptarse, mientras que él se asimila a toda la tropa. ¿quizá por eso el plural de todo el libro?
Capítulo 12.- Aprendiz de escribiente Descubre todo un mundo en el cuartel de oficinas, oficios diversos, etc. Que se le aparecen con unos métodos arcaicos, rancios, sumamente ineficaces e incluso completamente inútiles. Insiste en la soberbia de los mandos. Termina con un telegrama donde se notifica su participación en una manifestación no pacífica.
Capítulo 13 a 15.- Vida de escribiente Esta etapa es más tranquila, sale por San Sebastián al cine, lee e incluso escribe. El miedo es menos acuciante e incluso llega a considerar que el tiempo en la mili es como un respiro que le permite retrasar las decisiones de la vida real. Hay un exhaustiva descripción de lo que fue la década de los 80.
Capítulo 16.- Amistad con Pepe Rifón Pág.251 Pensamiento desmitificador de la “cultura” y su poco influjo en la vida real. Estos pensamientos surgen de su amistad con el marxista leninista Pepe Rifón ¿existió de verdad?

